El Messías concede otro milagro en Madrid y suma uno más a su lista

25 Nov. 2021 - 11:38 am
El Messías concede otro milagro en Madrid / AFP
El Messías concede otro milagro en Madrid / AFP

El Milan está vivo en Champions y todo es gracias al gol milagroso de Messías. Poco se conoce de la historia del delantero y mucho menos la procedencia de este. Apenas unos pocos, saben que lo que pasó en el Wanda Metropolitano no fue un golpe de azar para Junior, sino que, es una seguidilla de acontecimientos milagrosos y sobre todo, una victoria de la perseverancia, paciencia y fe.

Junior Walter Messías nació en Belo Horizonte y como uno de los miles de brasileños, su sueño era ser futbolista profesional. Sus pininos informales fueron con Cruzeiro pero no logró consolidarse. Además tuvo un accidente en estado de embriaguez que casi le quita la vida y decidió buscar un nuevo aire en Italia, donde ya residía su hermano.

La suerte de los inmigrantes es corta y esta no sería la excepción. Por no contar con papeles de residencia, era imposible una oportunidad de Junior Messías en el Calcio, así que a principios, el sueño de consolidarse en el fútbol se iba a postergar. Aún así, logró debutar en Italia como repartidor de electrodomésticos por la oportunidad que le brindó Oscar Vargas, dueño del negocio y del Sport Warique, equipo aficionado en Turín que adoptó el talento del delantero.

En una entrevista para Sphera Sports, Vargas habló sobre los dotes y personalidad de Junior recién llegado a la región de Piamonte: “Desde el primer día que pisó campo con nosotros, ya se notaba la diferencia, pero él siempre ponía todo sobre el terreno de juego. A veces hay jugadores que son buenos, pero cuando juegan y sienten que son un poquito mejores que los demás, pierden la humildad, pero él no. La humildad que tenía y tiene la ponía en cada partido. Él siempre ha tenido esa mentalidad”.

Ezzio Rossi, un ex jugador de Torino en los ochentas sería el trampolín para la carrera tardía de Junior Walter Messías. Después de enfrentarlo en un partido, Rossi se acercó al brasileño y recomendó su fichaje al Fossano, un equipo de la quinta división del Calcio. Sin embargo, el sueldo propuesto por el club italiano no era suficiente para que Messías mantuviera a su familia, así que tomó la decisión de seguir como domiciliario.

Pasó un año desde aquel encuentro y Rossi fue nombrado DT por el Casale  -el primer equipo italiano en ganarle a un equipo profesional inglés- . El primer fichaje que pidió, ya lo sabemos todos: Junior Messías. 1500€ mensuales alcanzaron esta vez para que por fin, el repartidor de frigoríficos se dedicara a lo que mejor sabe y alcanzara -a primera escala-  el sueño con el que partió desde la tierra del ‘joga bonito' y se le diera su primer milagro a los 24 años. 

Anotó en 21 ocasiones con la camiseta de los Nerostellati y logró el ascenso a Serie D para el Casale. Ezzio quiso tenerlo una temporada más en sus filas pero al final, Messías se marchó al Chieri, un equipo con quien ganó la Coppa de Italia de la misma división. La buenas actuaciones de Junior llamaron la atención de la Pro Vercelli, un equipo de la Serie B que intentó ficharlo y no pudo por aquella suerte de los inmigrantes y la norma que prohibía la inscripción de jugadores extracomunitarios no provenientes del fútbol profesional. Una manera de jugar en la segunda división, era que algún equipo de la Serie A lo contratara y cediera su pase a un club de la Serie B pero el milagrito no se le dio.

La fe de Messías es inquebrantable, por eso decidió tomar el camino más difícil para poder cumplir su sueño. Otra de las excepciones para llegar al profesionalismo, era ser campeón de la Serie D y ascender a la Serie C, era la única opción que le quedaba y fue por ella. Su carrera continuó en la región de Piamonte pero esta vez con la camiseta del Gozzano, allí logró una epopeya, ascendió y alcanzó el fútbol profesional con 27 años. De ahí en adelante, la vida y los milagros en la vida de Junior Walter serían algo constante como premio a su humildad y perseverancia.

Su primer gol lo anotó en septiembre de 2018 ante el Cuneo y en enero de 2019, el Crotone de la Serie B decidió hacerse de sus servicios. Estuvo cedido hasta final de temporada en el Gozzano. Luego, en agosto del mismo año, debutó en la segunda división del fútbol italiano con la ‘maglia rossoblù’.

El destino tenía todo preparado para que Junior Messías siguiera escalando cada vez más su carrera como futbolista. En su primer año en Serie B hizo 6 goles, 4 asistencias y logró el ascenso con el Crotone a la primera división de fútbol italiano. En la temporada 2020/2021 ya estaba listo para competir contra Cristiano Ronaldo, Romelu Lukaku, y Zlatan Ibrahimovic. El delantero brasileño anotó en 9 ocasiones y asistió en 3, nada mal para su primera aparición en el fútbol élite. Sus números llamaron la atención del AC Milan, tanto así que el equipo rossoneri terminó contratándolo. Otra página estaba por escribirse en la vida de Junior Messías.

No todo el camino podía ser ‘milagroso’ para Messías. Una vez fichado por Milan, el jugador no fue convocado en los primeros partidos hasta debutó ante Atalanta por la Serie A. Luego, tuvo dos lesiones que lo alejaron por varias fechas de las canchas. De 14 fechas disputadas por su equipo desde su llegada, Junior apenas acumulaba 17 minutos jugados. Estadísticas poco favorables para un delantero y un jugador que venía en un crecimiento inmejorable.

El 20 de noviembre volvió a tener minutos en la derrota de su equipo ante Fiorentina. El jugador ingresó al 57’ y alcanzó a sumar un poco más de media hora. Con 30 años encima, Junior Messías viajó por primera vez fuera de Italia a su primer encuentro internacional por la UEFA Champions League, su ciudad de destino era Madrid. El Milan estaba prácticamente eliminado, de 12 puntos disputados, los dirigidos por Pioli apenas consiguieron 1 y el rival que los aguardaba era el Atleti de Simeone.

‘El salvador’ fue al banco. A los 65’ se quitó el peto e ingresó en lugar de Krunic. El DT puso toda la carne al asador, era ganar hoy para seguir vivos, no había otra opción. Milan buscaba un prodigio y apostó por alinear a Dios, un tal Zlatan Ibrahimovic y a Messías JR, un desconocido en el fútbol mundial pero un hombre al que los milagros le perseguían.

Entonces, apareció. El milagro tomaba lugar en el Wanda Metropolitano a los 87 minutos del partido. Junior Messías se elevó sobre el césped y con un fuerte cabezazo venció a Jan Oblak. El momento fue épico. Dios, sólo sonreía al verlo rematar y él, ‘el salvador’; una vez anotó, no hizo más que señalar al cielo y dar gracias por un nuevo milagro. En la biblia del fútbol quedará inscrito que un tal Messias, resucitó al Milan y rompió la sequía de 7 años, 11 meses, y 27 días sin ganar un partido de Champions.

Daniel Andrés de León
Daniel Andrés De León Cepeda
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