Relatos de una final

8 Dic. 2019 - 12:40 pm
Win

Tan pronto se acabó el partido en Barranquilla, las pulsaciones cambiaron, la ilusión creció y la fe fue fiel compañera en casi seis eternos días, todo el mundo hablaba de la final, los corazones americanos se buscaban y tenían una cita en Cali, muchos viajaron de lugares lejanos, soportaron trancones, retrasos de vuelos, calor, hambre, sed; había que acompañar al primer amor en la búsqueda del título, tras once años de sequía.

A las 4:06pm y luego de una espera eterna inició el juego, una explosión de color y de ánimo se tomó el Pascual Guerrero. Atlético Junior se paraba muy bien en la cancha y hacía que no se viera claro el camino, la gente seguía empujando, con una fe ciega, el equipo se tomaba confianza y se acercaba al objetivo; saque de banda entre Edwin Velasco y Duván Vergara, este último pone un centro con precisión quirúrgica en la cabeza de Michael Rangel, él remató perfecto y el balón se estrelló en el palo, pero el destino y la justicia divina premiaron a quién no fue soberbio, a quien no habló de más, pues el balón se estrelló en la espalda de Sebastián Viera y se metió, el júbilo estallaba por primera vez y el sentimiento de alegría era total.

Matías Pisano dejaba la cancha por lesión, jugó casi con el aductor reventado y aguantó hasta donde pudo, a la cancha Yesus Cabrera, el Junior buscaba empatar y con diagonales certeras se acercaba; Teófilo Gutiérrez tuvo la jugada más clara para empatar, pero ahí estuvo Neto Volpi que siempre que lo llamaron en éstas finales respondió; la atajada de él fue casi un gol a favor, mantuvo al equipo ganando y unos segundos después, Yesus Cabrera temporizó perfectamente una jugada por derecha, entregó a Carlos Sierra que remató, pero el balón fue desviado por un central, Rafael Carrascal recuperó y abrió hacía Duván Vergara, quién de nuevo se asoció con Edwin Velasco para que él se internara en el área y pusiera un pase directo al pie derecho de Carlos Sierra, de nuevo gol, de nuevo el estadio se caía, el éxtasis era total, la posibilidad de gritar campeón era más latente que nunca.

Después hubo VAR, manejo, maña, boquilla, opciones y varias situaciones en el segundo tiempo, América supo jugar el complemento y obtener su título, volvió a ser campeón; no era mentira que este equipo ganaba títulos, no era mentira las alegrías que este equipo brindaba.

América es el Campeón. Y esa es la mejor frase de cierre hoy.

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Un abrazo y nos leemos en éste blog Toques y Pelotas.

Jorge Puerto Ladino
Jorge Puerto Ladino