Copa América

Directo al punto | Luis Díaz con visos y pinceladas del Garrincha de ayer

10 Jul. 2021 - 12:31 pm
Luis Díaz brilló en la Copa América / AFP
Luis Díaz brilló en la Copa América / AFP

Luis Díaz el guajiro de oro es quizás el último exponente del llamado “jogo bonito”, de ese que se había extinguido a merced de las recetas salidas del banco para hacer del fútbol una máquina de jugar donde la inspiración se guarda en el bolsillo.

El genio encantado de esta nueva joya deslumbró en esa tierra donde el fútbol es samba, para colocarlo en ese instante cuando la antorcha del torneo más viejo del mundo se apaga en la cresta de la ola.

En el viejo estadio con nombre de leyenda, esta lumbrera que inicia el camino de los inolvidables, hizo recordar al Garrincha de ayer, ese que maravilló al mundo con sus gambetas, amagues, y desbordes jamás vistos con el balón amarrado a su botín, era como si el duende escondido del ícono de las piernas torcidas bajara para arropar a la nueva estrella que ya brilla con luz propia.

Había mostrado destellos de su genialidad con el golazo que le marcó a Brasil, levitó en el área de candela para dibujar con su excelsa cabriola un lienzo de colores que se quedarán por siempre en la retina y en el corazón.

Era apenas el inicio del genio que estaba escondido, frotó su lámpara y apareció como el ángel salvador con un gol de factura ante los duros y cotizados uruguayos. Fue cuando las páginas de los rotativos comenzaron a escribir con pinceladas poéticas el recital que un flaco de piernas largas, con cintura endiablada, jugando pegado a la raya, haciendo malabares con la pelota, sembrando el terror, era la figura de mostrar.

Anoche para continuar con la prosa pegada a su pie, en la última presentación contra el combinado Inca, era necesario despedirse con otra de sus faenas deslumbrantes, de esas que se guardan en el álbum de la posteridad.

Los dos golazos aún resuenan en las tierras lejanas donde las montañas se duermen junto al mar, el ariete de oro comenzó a esculpir su nombre con letras doradas. El mítico estadio con nombre de leyenda fue su inspiración.

Jose Deyongh Salzedo
Jose Deyongh Salzedo