Directo al Punto | ¡Teo el mago del Área de Candela!

5 Abr. 2021 - 16:15 pm
Teófilo Gutiérrez, jugador de Junior. / Foto: VizzorImage - Alfonso Cervantes
Teófilo Gutiérrez, jugador de Junior. / Foto: VizzorImage - Alfonso Cervantes

Las últimas faenas de Teo en el área de candela, como le llaman, tienen todos los ribetes mágicos para hacer de ellos una antología. Son jugadas predestinadas a permanecer en el alma y en la retina. Son esas que nunca se olvidan, las que marcan la diferencia. Como aquella que alguna vez una revista argentina describió con foto y todo, y le colocó un titular eterno, “Corbata desata el nudo”, o el recital de lo inimaginable con sabor carioca que dibujó en el viejo Romelio un ariete de nombre Dida, o aquella zurda endiablada con acento brasilero también, que en una baldosa como bailando ballet dejaba regados a los rivales para anidar la hechizada pelota donde dicen que ni los dioses llegan. Eso no se olvida, es la prosa, la poesía de ese fenómeno llamado fútbol.

Ese perfume tan escaso hoy, donde los protagonistas son todos iguales, donde no hay nada que ver, la figura de quienes abordan lo impredecible, lo inconcebible, hacen parte de ese lienzo que se resiste a desaparecer. Teo, el que juega en Junior reside en esa nómina de ese reducido grupo que hace que las tardes brillen como el sol y tengan en ese rato de fantasía el encantamiento propio de los cuentos de hadas.

Hacer del área de candela donde no hay tiempo para pensar el fortín de su creatividad excelsa, donde el tiempo se reduce a su máxima expresión por la misma agonía del instante, lo convierte en un jugador de esos que aparecen cuando la lámpara mágica se frota. Verlo en ese instante cuando el gol se ahoga en la garganta, dormir la esquiva pelota en su pie, casi que, en puntillas, con el cuerpo perfilado como los toreros de lidia cuando van a ejecutar la última estocada, colocarle la pelota al compañero para que culmine la faena sin nombre que el genio acaba de ejecutar. Cuando trasegó por el fútbol argentino donde los rotativos hacen del fútbol una oda a la imaginación, Teo fue siempre el protagonista de esa inspiración, sin importarles la vez que llegó al camerino y propició una desbandada. Aquí le sucede igual, de él se puede esperar cualquier cosa, es impredecible, está untado de ese elixir que lo hace diferente. Cuando Junior juega, preguntan si Teo va a jugar.

Jose Deyongh Salzedo
Jose Deyongh Salzedo