La realidad de los periodistas colombianos

30 Ene. 2020 - 17:02 pm

En redes sociales hay buenos y malos. La mayoría de los cibernautas castigan y disparan flechas que, en ocasiones, no tienen un blanco fijo, pero sí terminan afectando a muchas personas.

Y ese es el caso de los periodistas deportivos en Colombia, que son criticados por hablar y no hablar. Lo más importante es preguntarse si en realidad es justificada la embestida que en redes se ve de muchas personas a los comunicadores por sus posturas.

¿Subjetividad? En el periodismo se habla de ser objetivo y al momento de dar una opinión, es imposible no tener una postura marcada. El problema real es no contrastar una información antes de dar una noticia. Pero opinar… todos podemos hacerlo.

Ahora, y no menos importante, tenemos que hablar de las oportunidades laborales. El periodismo es juzgado a diestra y siniestra, cuando lo cierto es que las chances de conseguir un trabajo en el mercado laboral no son fáciles. “Se tapan todos con la misma cobija”, dicen sobre el oficio, aunque esa colcha, quizá, sea sobre el respirador artificial de una profesión que hoy tiene más incertidumbre y crítica que caminos para construir sociedad.

El punto tampoco es ser las víctimas sino mirar todo el espectro. Cuando un periodista trabaja en un medio cualquiera, debe protegerlo y respetarlo. Y eso en redes parece un pecado, porque a los comunicadores los atacan por defender a la industria informativa en la que laboran. Lo malo sería murmurar y “patear la lonchera”. Es lo que hay.

Crear soluciones sería bueno para todos. Los periodistas, en este caso deportivos, pueden debatir, opinar e informar. Los demás pueden ayudar a construir conceptos desde el respeto y la tolerancia, y no sobre el insulto y la ofensa, menos cuando se habla de un oficio que no se conoce. Nadie la tiene fácil y no todas las palabras serán compartidas por todos.

Además, pensemos que detrás del matoneo a alguien, en cualquier caso, existe una familia. Entonces pensemos antes de escribir y enviar una publicación, al menos tomémonos el tiempo de planear un comentario constructivo y no de insulto.

Ricardo Moreno
Ricardo Moreno Rivera