Un campeón de y para el pueblo

9 Dic. 2019 - 17:40 pm
Win

Creo que, a pesar del paso de las horas, muchos hinchas americanos aún no creen la hazaña de la estrella 14. Fueron 11 años de incertidumbre, de penas, de melancolía y de una sed de triunfo que se dilataba con el infortunio de no lograr los títulos que la historia del América requería. Pero el día de la alegría y la fiesta llegó. Un 7 de velitas de 2019 quedará en la memoria ‘escarlata’, donde el Pascual Guerrero fue el infierno que dio una nueva estrella.

A Tulio Gómez, Alexandre Guimarães y a los jugadores hay que aplaudirles la gallardía, porque aún en los momentos de zozobra, se mantuvieron unidos, compactos. Desde el principio sabían que la unión lograría todo. Fueron el mejor equipo del año, el campeón del segundo torneo local y uno de los representantes colombianos a la Copa Libertadores 2020. El diablo se puso el traje de gala para volver a la pista de los inmortales.

La hinchada ‘escarlata’ tuvo diez puntos en la final ante el Junior. Más de 38.000 almas en el Pascual, cientos de camisetas rojas en toda la ciudad de Cali y millones de voces en todo el territorio nacional esperaban el anhelado título rojo. La fiesta nunca paró. El humo rojo, los cánticos y el aliento dejó resentida la garganta de muchos hinchas que, sin reparo, apoyaron al equipo hasta la madrugada del domingo. Nadie quería dormir… Todos soñaban despiertos.

Ni los revendedores, adueñados de la boletería, pudieron sabotear la fiesta. Los hinchas hicieron el esfuerzo para no perderse el mítico partido. Al final, mientras la gente abandonaba el estadio, se escuchaban frases como: “Todo valió la pena”.

La estrella 14 ubica al América tercero en la lista de los más ganadores del fútbol colombiano, solo detrás de Millonarios (15 estrellas) y de Atlético Nacional (16 estrellas). La espera terminó y la Libertadores espera a los ‘diablos rojos’ con los brazos abiertos. El torneo continental es una obsesión de siempre para el hincha ‘escarlata’ que, con el corazón en la mano, visualiza un 2020 de felicidad y ratificación futbolística.

Ricardo Moreno
Ricardo Moreno Rivera