Arturo Reyes, secretos verdaderos

5 Feb. 2020 - 07:25 am

Después del empate de Colombia 1x1 con Brasil que debió ser triunfo nuestro, le escribí al DT Arturo Reyes: “arriesgaste el cuero jugando sin un delantero en punta original en tierra de goleadores. Hace ser eso fue demasiado valiente, pero el que no arriesga nunca, no gana nunca nada”. La respuesta del técnico nacional fue: “sí señor, sabía que si no salía bien se vendrían las críticas, pero era lo que sentía que debía hacerse”. Es lo que yo llamo la soledad del técnico de fútbol. El mismo puede tener veinte asesores y colaboradores, puede recibir informes de ellos mismos sobre el rival, puede ver los videos acompañado por sus hombres de confianza, pero las decisiones son sólo de él. Esas decisiones lo glorificarán o lo condenarán. Sólo a él. El mundo del fútbol está lleno de esas decisiones que cambian situaciones y concepciones, que ganan campeonatos o se pierden. Que enrumban a un lugar privilegiado y a un reconocimiento o a un fracaso y hasta a un abandono de la profesión. 

Nadie pudo atisbar que el DT Reyes estaba montando una alineación sin un 9 definido y que pasaría de 1-4-2-3-1 a un 1-4-3-3 como juega la selección de mayores. (Ruiz; Herrera, Ditta, Segura y Fuentes; Alvarado, Balanta y Atuesta, Cetré, Carrascal y Cetré). Del escepticismo de leer la alineación previa al juego se pasó de “una buena idea” a “una excelente idea” viendo a Colombia mantener un equilibrio en sus líneas y un desarrollo inteligente del juego que, con sólo ver las caras de Tite en el palco y la del DT André Jardine en la raya, se sabía que Brasil la estaba pasando mal ante una “sorpresiva” Colombia. La buena idea que pasó de excelente a inteligente sorprendió a todos, pero con más veras a los brasileros.

Del escepticismo, del temor, de “que si no nos paramos bien nos golean” pasamos a los miles de abrazos desde el estadio Alfonso López que envolvieron a todo el país. El gol de Cetré, producto de movimientos tácticos ensayados, trabajados y aprendidos (Fuentes, Benedetti y cabezazo de Cetré), fue, para los que pensaban que el partido era jodido (y lo era) como la revelación que el planteamiento de Reyes fue mucho más allá que esperar a que la tromba brasilera llegara y se llevara toda nuestra ilusión de estar en Tokio 2020. 

La historia del fútbol está llena de esas ideas que nadie espera, de parte de los técnicos, y son fructíferas. Son decisiones que sólo se tomaron con la almohada. La misma que guarda secretos verdaderos…

Hugo Illera
Hugo Illera