Copa Libertadores

Junior y el tal árbitro Benítez

30 Abr. 2021 - 08:09 am
Hugo Illera sobre el arbitraje en River Plate vs Junior / Foto AFP
Hugo Illera sobre el arbitraje en River Plate vs Junior / Foto AFP

La del miércoles fue una jornada de fútbol bien entretenida. Al final las interpretaciones del partido del Junior ante River. Por un lado, el llanto de la prensa que sigue a River Plate que no daba crédito al fútbol desarrollado por Junior y a tener que buscar explicaciones, sin hallarlas, sobre el penal que dejó de pitar el árbitro paraguayo, el tal Juan Benítez, cuando David Martínez agarró del brazo a Miguel Ángel Borja en el minuto 23 del PT, en situación manifiesta de gol, cuando estaba de frente al arco de Armani y a poco del área chica. Por el otro el diario Olé y los hinchas de Boca Juniors denunciando el despojo al Junior y el regalo a River Plate.

Es que, con esa decisión, el tal Benítez le cambió el curso al destino del partido. Porque, además del penal que no pita, debió haber expulsado a Martínez que fue quien anotó, cinco minutos después, el primer gol de River Plate.

Y no hay explicaciones que valgan, me comentó un instructor de árbitros de Suramérica enojado por la circunstancia. Es que “después se refieren al arbitraje” cuando fue decisión de un árbitro que debe conocer que ante “situación manifiesta de gol” no hay concesiones en el sentido de “sujeción, empujón o mano”. En el caso del penal negado a Borja la sujeción (agarrón) el tal Benítez debió pitar penal y expulsar a Martínez. Y vuelvo y escribo “no hay concesiones”.

Quiere decir que esta parte de la Regla 12 para los árbitros debe ser aprendida a raja tabla porque no hay interpretaciones. El yo creí, el yo pensé, no existen. Es lo que es, y punto. 

Ahí es donde pensamos, por qué un árbitro toma una decisión contraria a algo que es un Padre Nuestro en la mecánica de aplicar las reglas en el fútbol.

Si estaba sobre la jugada, si observó el agarrón que vio Biden en la Casa Blanca, Putin en el Kremlin, los astronautas en la estación espacial y uno que otro marciano desvelado, por qué se hizo el de la “vista gorda”.

¿Qué lleva a un árbitro a tomar decisiones contrarias a lo que el reglamento consigna? ¿Sufrió un ataque de amnesia sorpresivo y no recordó la situación manifiesta de gol? ¿Se le empañó el lente de contacto justo en ese momento?

En el arbitraje hay cosas elementales que son y punto, sin interpretar nada, como esta tomada por el tal Benítez. 

Y mientras los periodistas afectos a River Plate siguen inundando los estudios de televisión y las salas de redacción de lágrimas e interpretaciones desabridas y los que siguen a Boca Juniors le siguen echando limón en los ojos para que lloren más, sigo pensando en el tal Benítez…

Hugo Illera
Hugo Illera