La Confianza en el 10

14 Sep. 2020 - 11:43 am

El Flaco Cesar Luis Menotti la tenía clara. Una vez la Argentina logró el título mundial de fútbol en 1978, incorporó de plano a Diego Maradona como el eje de su fútbol de cara al mundial de España en 1982. En una gira de partidos de carácter amistoso, hubo un momento cumbre que marcó un antes y un después. Jugaban ante Inglaterra en Wembley y en las primeras de cambio el equipo estaba poco fluido con una participación mínima de Maradona, a quien sus compañeros poco lo buscaban.

En esas, Menotti aprovechó una interrupción que se dio para atender a un jugador inglés que se lesionaba y reunió varios en la zona del banquillo técnico. Les soltó la premisa de su idea de juego: “Muchachos a partir de este momento le entregan todas las pelotas que recuperen a Maradona”. Así lo hicieron. Fue quizás el punto de partida de aquel mágico influjo de Diego que años después con otro entrenador (Carlos Bilardo) sería llevado al punto máximo con el título Mundial en México 1986.

¿Cuánta paz transmite un buen Director Técnico con un mensaje simple? Menotti solo requirió pedirles a sus jugadores que le dieran el balón al único capaz de desequilibrar. Es la confianza que se irradia también en las charlas individuales. Justo en la Copa del Mundo de 1978, sin Maradona y con Mario Kempes, como bastión determinante en la escuadra albiceleste, hubo otra pequeña reunión del Flaco con el Matador.

Le dijo: “Usted llevará la 10, pero olvídese por completo de ese número. Usted jugará suelto. Con libertad de movimientos en el frente de ataque”. Argentina ganó el Mundial y Mario Kempes fue el goleador de la Copa, marcando dos goles en la final ante Holanda. Hay que confiar en que los mensajes llegan claros a la mente del jugador con simpleza absoluta.

La confianza de José Pékerman por ejemplo en el Mundial de Brasil 2014, cuando aun sabiendo que no tendría a Falcao, por aquella lesión de ligamentos en un partido con el Mónaco, sí iba a tener a James Rodríguez, que habría de explotar en total dimensión en aquel momento. Ellos también tuvieron charlas individuales. Pékerman estaba convencido que James no habría de fallar ante la ausencia de Falcao en términos de su protagonismo.

EL 10 de Colombia fue el goleador de aquel mundial con seis anotaciones y su actuación le permitió ser traspasado a Real Madrid. Más allá de sus sorbos amargos sobretodo en su última instancia en el cuadro español, a James siempre lo marcó a fuego su optima relación con Carlo Ancelotti a quien lo tuvo en ese fantástico primer año en el equipo merengue y un par de juegos años después en el futbol de Alemania con Bayern Múnich.

Ancelotti quien fue un eximio jugador de futbol en el AC Milán y como Entrenador se ha dado el gusto de ganar 3 títulos de Champions League (AC Milán 2003 y 2007 y Real Madrid 2014) sabe que la confianza en el jugador marca la diferencia al instante de sacar el máximo jugo posible a su rendimiento individual en beneficio del colectivo.

James fue fichado por Everton para la temporada 2020-2021 por pedido expreso de Carlo Ancelotti, su entrenador. El jugador colombiano llevaba casi un año sin jugar 90 minutos. Pero estaba a punto físicamente y su calidad técnica individual intacta. Fue presentado un lunes y a los seis días fue titular en el triunfo de su equipo ante Tottenham siendo no solo la figura de su escuadra sino el jugador más influyente del partido gestando cinco ocasiones de gol sin olvidar que era debutante en Premier League.

Ancelotti sabía que James no le fallaría. Como en su momento el Flaco Menotti sabía que ni Kempes ni Maradona le habrían de fallar. Hay técnicos que logran conectarse a ciertos jugadores de una manera tan simple que hasta cuesta explicarla.

La confianza en el 10. Tan simple como eso.