Fútbol Internacional

Todo entrenador tiene su Garré…y su James

2 Sep. 2020 - 12:51 pm

Ocurrió en el año 2009. Recién iniciaba el verano en Europa y el Inter de Milán de Mourinho se preparaba para una nueva temporada. El cuadro “Neroazzurro” era el campeón vigente de Italia y apuntaba en esa segunda temporada de Mou a seguir cosechando títulos. Fue cuando Zlatan Ibrahimovic, genial atacante sueco y pilar de aquella escuadra le dice a Mourinho:” Me voy al Barcelona. Quiero jugar al lado de Messi y ganar la Champions”. El entrenador portugués le ripostó: “ Vete al Barcelona, pero quiero decirte que la Champions la ganaremos nosotros. La ganará el Inter”

En la operación de Ibra al Barcelona llegó Samuel Etoo al Inter. Un año después el Inter Milan ganaba la Champions sin Ibra y habiendo dejado en el camino en semifinal al propio Barcelona. Años más tarde José Mourinho  quiso llevar al Real Madrid al delantero sueco. Era uno de sus preferidos. Por su clase, ambición ganadora, poder goleador y liderazgo en el vestuario siempre quiso volver a dirigirlo.

Pasarían cerca de  7 años hasta que se volvieran a encontrar en un mismo equipo. Fue en 2016 recién arribó Mou al banquillo del Manchester United. En ese lapso de tiempo Mou estuvo en Real Madrid, una segunda estadía en Chelsea mientras que Zlatan pasó por el AC Milán, PSG y el futbol de Estados Unidos ante de recalar en la Premier League, su gran reto pendiente. Ibra no desentonó y aunque tuvo una lesión fortísima en el remate de temporada,  lograron con Mancheter United ganar la Uefa Europa League.

Hay jugadores que establecen una conexión especial con su entrenador. Otro  de ellos es el portugués Ricardo Carvalho. Fiable defensor central del Porto Campeón de Europa con Mourinho 2004, el DT lo llevó a sus distintos equipos. Chelsea donde ganó 2 veces La Premier League (2004-05 y 2005-06) y el propio Real Madrid al cual llegó por pedido expreso del entrenador lusitano en 2010. En la escuadra merengue Ganaron la Copa del Rey 2011 al Barcelona y la Liga de España 2012 con record de goles y record de puntos.

“Todo entrenador tiene su Garré”. Una frase acuñada en el mundo del fútbol en alusión a Carlos Bilardo, DT campeón del mundo en 1986 con Argentina. Oscar Garré era un defensor cumplidor en Ferrocarril Oeste y Huracán, y a quien Bilardo había llevado al seleccionado en los inicios de su ciclo al frente del equipo albiceleste en 1983. Cuestionado por un sector de la prensa, el “narigón” como le decían al DT, sostuvo a Garré  hasta donde pudo.

En la Copa del Mundo de México arrancó de titular pero nunca se pudo adaptar a la altura del DF y aunque fue reemplazado durante la Copa para permitir un ajuste táctico con el ingreso del Negro Enrique en la media cancha, su aporte fuera del terreno de juego dicen fue clave como factor motivador en el grupo, en medio de una convivencia que había dura al principio pero que fue maravillosa una vez arrancó aquel Mundial en tierra azteca.

¿Cuál es esa magia que se establece entre DT y jugador que hace que en el recorrido de una trayectoria siempre vayan de la mano en una y otra escuadra y hasta en uno y otro país?. Es el caso de Carlo Ancelotti y James Rodríguez. En el verano de 2014 y luego de ser el goleador del Mundial de Brasil, el colombiano llegaba al Real Madrid que acababa de ganar la Champions en Lisboa ante el Atlético Madrid.

Ancelotti quedó impactado con la zurda de James. Jugador inteligente, de pase corto y largo. Hábil para explotar la velocidad de Cristiano Ronaldo y Bale y saber buscar a Benzemá.  El 10 merengue hasta se daba el lujo de marcar joyas de goles. Sin embargo esa temporada se fue limpia en títulos para el Real Madrid y encima el Barcelona de Messi, Neymar y Suarez  ganaba el triplete ( Liga, Champions y Copa del Rey). Y el costo fue la no continuidad de Ancelotti para la siguiente.

Ahí James dejó de ser ese jugador virtuoso y pasó a un segundo plano, primero por Rafa Benítez y después por Zidane. Fue cuando técnico italiano y crack colombiano se volvieron a juntar en el Bayern Munich de Alemania. Era la segunda temporada en la escuadra bávara para “Carletto” y el arribo de James le daría ese toque de calidad a una plantilla que ya asomaba el envejecimiento de Robben y Ribery. Los resultados no se dieron y Ancelotti fue despedido sin poder revivir de modo consistente en Alemania, el idilio con James que habían tenido en el Bernabéu.

Hoy se vuelven a ver. En Inglaterra. El Everton, un histórico venido a menos por décadas quiere recrearse con la zurda de James en Goodison Park, un escenario que ha visto gloriosas tardes con Wayne Rooney, su máximo ídolo reciente pero que requiere más en la búsqueda de arañar posiciones europeas y volver a estar en zona de vanguardia. Repescan a un jugador devaluado que si recupera el deseo de estar a la altura de la exigencia a todo nivel, los hará sonreír y la historia de amor ANCELOTTI-JAMES seguirá por el sendero del éxtasis y frenesí.

El mismo éxtasis de Mou con Ibra, o Bilardo con Garré.

Es así.