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En un movimiento sin precedentes, la Conmebol anunció un cambio histórico en el reglamento de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana para la temporada 2026.
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A partir de ahora, la definición de los equipos que avanzan en la fase de grupos se decidirá a partir de nuevos criterios técnicos que buscan mayor justicia y transparencia.
Equipos con peso como Junior o Medellín deberán adaptarse a esta innovación que afecta a las 32 instituciones participantes.
Este ajuste estratégico promete alterar no solo las matemáticas del torneo, sino también la manera en que la historia de estas prestigiosas competiciones se escribirá en adelante.
Conmebol cambia de norma de desempate en Libertadores y Sudamericana
La principal modificación radica en el orden y tipo de criterios para desempatar en la fase grupal.
Se priorizará, en primer lugar, el número de puntos obtenidos en los enfrentamientos directos entre los equipos empatados.
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Esto significa que no solo sumar puntos en general contará, sino que ganar la «batalla» sobre los rivales directos tendrá más peso.
Luego, si persiste la igualdad, se evaluará la diferencia de goles en esos mismos partidos, fortaleciendo la importancia de la eficacia ofensiva y la solidez defensiva en los encuentros clave.
En tercer lugar, si todavía existe paridad, se considerará quién anotó más goles en estos duelos.
El anuncio de CONMEBOL ha generado opiniones divididas. Algunos especialistas elogian el cambio por buscar un criterio más justo y transparente que evita decisiones que parecían arbitrarias en ocasiones anteriores.
La claridad en los desempates se traduce en una competencia más limpia, donde el rendimiento directo manda.
No obstante, críticos plantean que priorizar solo los enfrentamientos directos puede generar desigualdades si los grupos son muy parejos y el calendario influye en la dinámica.
Además, el énfasis en ciertos partidos podría generar alianzas tácticas o mayor presión sobre jugadores y cuerpos técnicos en fechas claves.