El FC Barcelona y su espíritu de autodestrucción

26 Ago. 2020 - 12:01 pm
El FC Barcelona y su espíritu de autodestrucción
El FC Barcelona y su espíritu de autodestrucción

Ocurrió en 1961. Se jugaba en Berna (Suiza) la final de la Copa de Europa de Clubes Campeones (Hoy Uefa Champions League) entre Benfica de Portugal y Barcelona de España. Tiempos de Sandor Kocsis y Czibor en el cuadro blaugrana, geniales atacantes de la Hungría finalista justamente en el Mundial de Suiza 1954.

Ganó el cuadro lisboeta tres a dos en una final absurda donde el cuadro catalán dilapidó la ventaja inicial, estrelló cuatro pelotas en los palos en tiempos en que las porterías eran de astilla pura y recta y anotó en propia puerta por cuenta de Ramallets, quien era su arquero.

Desde ese día el barcelonismo puro recorre por el espíritu de su autodestrucción cada vez que tiene que pasar un trago amargo, sea un partido importante o final perdida, un clásico que se escapa ante Real Madrid o la marcha de mala manera de algún ídolo. Que no han sido pocos. Ese manto de dolor por el recuerdo de la final de Berna 61 los invadió en Sevilla en 1986 cuando dejaron ir otra final europea en serie de penales ante el modesto Steaua de Bucarest.

En medio de ese par de decepciones la vida del cuadro culé ha tenido en máxima efervescencia su relación con las más grandes figuras del futbol que han llegado en medio del calor, éxtasis y frenesí de la ciudad condal, para marcharse en medio de la soledad que sobreviene después del amor y al final del partido (Eduardo Galeano Dixit).

“Todos se van mal del Barcelona. Maradona, Lineker, Romario, Ronaldo, Rivaldo, Eto’o, Ronaldinho, Ibrahimovic, Neymar”

El 5 de Julio de 1984, Diego Maradona era presentado en el estadio San Paolo de Nápoles como nuevo refuerzo del equipo que se incuba a la sombra del Vesubio. Se iba del Barcelona cansado de su estresante relación con José Luis Núñez, quien era el presidente del cuadro blaugrana. Jugó dos temporadas ganando tan solo una Copa del Rey y viendo como la Liga era del Athletic Bilbao quien por esos días mandaba en España.  Maradona se marchó en silencio, la directiva no hizo mayor fuerza por retenerle y el ‘Pelusa’ no solo marcó una época con el Napoli, sino que fue Campeón del Mundo con Argentina en 1986.

El espíritu de Berna puro.  En el verano de 1988 llegaba a dirigir al FC Barcelona el mítico holandés Johan Cruyff quien había reinventado el club en los setentas llevándolo por el camino del éxito después de años de dominio del Real Madrid. El ciclo de Cruyff como DT marcó 4 Ligas de España y la primera Champions League en 1992 cuando vencieron en Wembley a la Sampdoria de Italia. Finalizando la temporada 95-96 fue despedido de manera fulminante luego de un par de malos resultados.

Aquella directiva con Núñez y Gaspart no le dio el decoro exigido a la marcha de quien fue el arquitecto hasta ese momento de los mejores años del Barca, con el denominado Dream Team que tenía a Zubizarreta, Koeman, Laudrup, Guardiola, Stoichkov, Bakero, Romario y más. Vino Sir Bobby Robson y con el aparecía Ronaldo Luiz Nazario Da Lima, el fenómeno. Un jugador que nadie objetaría si lo ponen por encima de Pelé, Di Stefano o Maradona en cualquier discusión de futbol.

Marcó 34 goles. Era rápido, encarador con pelota pegada al pie, regateador puro y definía con ambos perfiles y de cabeza. Al término de la primera temporada el Inter de Milán puso el dinero para llevárselo. Barcelona no hizo nada por retenerle.  No solo Ronaldo sería campeón del mundo, sino que volvió a España años después pero vistiendo la camiseta del Real Madrid donde fue verdugo varios años del conjunto catalán. El espíritu de autodestrucción de Berna.

“Lionel Messi convirtió a Barcelona en un gigante mundial”

Con Luis Figo también pasó. Genial extremo portugués. Finta, pase, tiro libre y gol como pocos, aquel jugador era incluso capitán del Barcelona. Real Madrid se lo llevó en el verano del año 2000 sin que su directiva (La del Barca) ofreciera resistencia alguna.

El más reciente había sido Neymar Jr. En el verano de 2017 el PSG puso 222 millones de Euros y se lo llevó. ¿Que hizo el Barcelona? Gastarlos en Dembelé, Coutinho y Braithwaite. Algo así como canjear un millón de euros por tres gallinas criollas de a 333 mil.

Todos se van mal del Barcelona. Maradona, Lineker, Romario, Ronaldo, Rivaldo, Eto’o, Ronaldinho, Ibrahimovic, Neymar. El propio Guardiola en su época de jugador. También Johan Cruyff de mala manera después de darle un sello de categoría sin igual al equipo culé en su paso como entrenador.

Hoy es el turno de Messi. Con el argentino el Barcelona en 16 años ganó cuatro Champions, diez Ligas de España y un festival de Copas más. Sin embargo, el espíritu de autodestrucción de Berna recorrió al equipo emblemático de la ciudad condal en los últimos tres años con las derrotas ante Roma (0-3), Liverpool (0-4) y Bayern Múnich (2-8).  Golpes durísimos que hicieron que Messi se hartara y dijera no más.

Lionel Messi hizo del Barcelona, un club normal que había ganado poco, y lo convirtió en un gigante mundial. Y la directiva encabezada por Bartomeu no supo administrar la riqueza derivada del pie zurdo del rosarino. Hoy en lugar de darle un caballo blanco para que se marche como corresponde con todos los honores, le amenaza con ir a tribunales para sacarle unos pocos millones de euros con su rescisión.

El Barcelona y su espíritu de autodestrucción. El mismo de Berna en 1961. Hoy en todo su esplendor en el Caso Messi y su marcha.

Una pena.