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Barranquilla dio inicio formal a su camino como sede de la final de la Conmebol Copa Sudamericana 2026, un evento que posicionará a la ciudad en el centro del fútbol continental.
La capital del Atlántico empieza así una etapa de planificación y preparación que involucra no solo al Estadio Metropolitano, sino a toda la estructura logística y organizativa que exige una definición internacional a partido único.
El proceso contempla una serie de revisiones técnicas y coordinaciones entre autoridades locales y la organización del torneo, con el objetivo de garantizar que el escenario y su entorno cumplan con los estándares requeridos para un evento de esta magnitud.
La experiencia previa de Barranquilla como anfitriona de partidos de alto nivel aparece como uno de los puntos fuertes en esta designación, siendo la casa oficial de la selección Colombia para las Elimintarias Sudamericanas.
Más allá del componente deportivo, la final representa una oportunidad estratégica para la ciudad. Y en las últimas horas se vivió la llegada de representantes de la Conmebol, que buscaban dar parte sobre cómo avanzan las obras.
Esta remodelación también implica un impacto directo en sectores como el turismo, el comercio y la proyección internacional de Barranquilla como sede de grandes eventos.
La expectativa alta es que la Copa Sudamericana 2026 se convierta en una vitrina que trascienda lo futbolístico en la casa de Junior de Barranquilla.
Así se está reconstruyendo el estadio Metropolitano de Barranquilla

La final de la Copa Sudamericana 2026 está programada para el 21 de noviembre, en el remodelado estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla.

Con este primer paso, Barranquilla entra en una fase de trabajo progresivo que se extenderá hasta el día del partido decisivo. La organización buscará que la final no solo sea recordada por lo que ocurra en la cancha, sino también por la experiencia integral ofrecida a quienes asistan al evento.

Así, la ciudad comienza a escribir un nuevo capítulo en su relación con el fútbol internacional, con la mirada puesta en noviembre de 2026 y en la oportunidad de albergar una de las noches más importantes del calendario sudamericano.


